Los dormitorios Regents y Normal están programados para abrir en otoño de 2027, y el trabajo para derribar Hilltopper Hall comenzará el día después de graduación en la primavera de 2026, dijo presidente de Universidad de Western Kentucky Timothy Caboni en una rueda de prensa el martes.
Regents y Normal, dos dormitorios que costaron en total $48 millones, abrieron en 2021 y cerraron temporalmente en mayo, probablemente volverán a ocuparse en otoño de 2027, según Caboni, y podrían abrir antes.
Hilltopper Hall, un edificio de $40 millones inaugurado en 2018, será demolido en mayo debido a problemas estructurales que lo han dejado irreparable. Caboni dijo que WKU está espantado a demoler Hilltopper Hall hasta que las clases salgan para no “afectar a los estudiantes o a las operaciones”.
La fase I del plan incluye la revitalización de Freshman Village. Caboni dijo que “con suerte” los edificios Douglas Keen y Hugh Poland serán demolidos este verano, dejando espacio para una nueva instalación con 1000 camas al pie de la Hill.
En diciembre, WKU aprobó un acuerdo previo al desarrollo con valor de $5.8 millones con Gilbane, una empresa inmobiliaria con sede en Rhode Island, para gestionar, explotar y renovar las residencias universitarias actuales y construir otras nuevas. Gilbane gestionaría y explotaría las residencias de la WKU durante 40 años, tras los cuales las responsabilidades volverían a manos de la WKU.
Caboni dijo que la WKU está “apoyándose” en la experiencia de Gilbane para asegurarse de que las residencias construidas en virtud del contrato de arrendamiento estén en buenas condiciones dentro de 30-35 años. Cuando finalice el contrato de arrendamiento, Caboni dijo que quiere asegurarse de que la WKU tenga “algunas residencias utilizables”.
“A medida que nos acerquemos al final de ese contrato o acuerdo de arrendamiento, la institución tendrá que tomar decisiones sobre la sustitución (y) la renovación”, dijo Caboni.
Proyecto de ley 4 de la Cámara de Representantes
WKU Society of Black Alumni, la WKU Sisterhood y la Pride Alumni Chapter fueron las únicas tres organizaciones fuera del campus consideradas no conformes con el proyecto de ley 4 de la Cámara de Representantes, dijo Caboni.
La ley HB4, aprobada en la legislatura de Kentucky en 2025, prohíbe a las universidades públicas de Kentucky ofrecer un trato o prestaciones diferentes por motivos de “religión, raza, sexo, color o nacionalidad”. Afirmó que el Consejo General, la oficina de antiguos alumnos y un comité de personas “del ámbito académico y del personal” determinaron que las tres organizaciones no se ajustaban a la ley HB4. Caboni dijo que la WKU consultó con un asesor externo, quien también estuvo de acuerdo con la interpretación de la universidad.
Caboni dijo que la WKU dio a cada grupo tres opciones: “cambiar su composición y quizás su misión para cumplir”, “desafiliarse” de la WKU o “disolverse”.
La WKU Society of Black Alumni se desafilió de la WKU, y WKU Topper Pride se disolvió, según confirmó el portavoz de la universidad, Jace Lux al Herald en un correo electrónico.
El viernes, las integrantes de WKU Sisterhood recibieron un correo electrónico en el que se les informaba que la universidad ya no apoyaría a la Sisterhood como “organización afiliada oficialmente”. Caboni dijo que la Sisterhood tardó demasiado en decidirse por una de las tres opciones y que la universidad tuvo que desvincularse.
“Estoy muy agradecido a la Sisterhood y al trabajo que han realizado para apoyar a la universidad, agradecido por su inversión en nuestra gente y nuestros programas”, dijo Caboni. “Les dimos meses para tomar una decisión entre esas tres opciones (pero) no pudieron llegar a una decisión… la única que nosotros (WKU) podíamos elegir era la desvinculación”.
La presidenta de Sisterhood, Debra Sowell, declaró el viernes al Herald que Sisterhood presentó en diciembre un plan para suspender sus actividades a la espera de una aclaración de la Fiscalía General del Estado sobre si Sisterhood es una organización a la que afecta la ley HB4. Sowell afirmó que Sisterhood no recibió ninguna respuesta sobre el plan, salvo la notificación de la WKU de que lo había recibido, hasta que se envió el correo electrónico en el que se anunciaba la desvinculación de la universidad.
Caboni dijo que no se encontraron otros grupos que no rompieran con la normativa.
Casa de profesores
Caboni dijo que la casa de profesores “no va a desaparecer”
El edificio, de más de 105 años de historia, construido por estudiantes y profesores, fue anunciado para su demolición junto con los planes de renovación del Cherry Hall revelados en mayo. Caboni afirmó que la residencia de profesores es un “símbolo importante para nuestra institución”.
“Ya veremos para qué sirve, si es que sirve para algo”, dijo Caboni, “Si no, quizá solo sirva como símbolo”.
El dijo que este semestre se creará un comité para decidir el destino de la Casa de profesores. Caboni afirmó que “por ahora” no hay novedades sobre la Casa de profesores.
“La cantidad de dinero necesaria para convertirla de nuevo en una instalación utilizable es considerable y tenemos que recaudar esos fondos”, dijo Caboni.
IA
Caboni dijo que no cree que la IA sea algo de lo que la WKU deba “huir”.
“Creo que nuestra obligación como institución es comprender cuál es nuestro papel tanto en enseñar a los estudiantes a utilizar la IA de forma ética como en garantizar que aquellos cuyo trabajo se verá afectado por ella comprendan su uso como herramienta para que puedan conseguir buenos puestos de trabajo”, afirmó Caboni.
Afirmó que la universidad tendrá que aprender a encontrar el equilibrio entre poner la IA a disposición de los estudiantes y asegurarse de que estos comprendan que podrían perder la oportunidad de beneficiarse de hacer el trabajo ellos mismos y “ejercitar sus músculos mentales”.
Dijo que la WKU ha comenzado a estudiar la ampliación de su plan estratégico en 2031 y que uno de los aspectos que se analizarán será el uso de la IA en las aulas.
